Todos los días…

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Todos los días mis ojos ven esta carita, esos enormes ojos, esa sonrisa, y ese corazón lleno de amor hacia mi. Entonces  me doy cuenta de que todo va a estar bien.

Todas las mañanas doy gracias a Dios por su vida, porque es una niña maravillosa, espontánea, divertida y muy inteligente. Es solidaria, sincera y cariñosa, su curiosidad no conoce límites, y es una gran soñadora, como yo.

Todos los días agradezco a Dios por su salud, su fortaleza espiritual y su alma transparente. Es pura energía, es la “princesa Tsunami”, arrasa con todo a su paso.

Cada día al verla, sueño nuevas aventuras, nuevas rutas, nuevos planes y nuevas historias para las dos.

Ella quiere ser como yo, y me imita en todo, pero yo cada día que pasa quiero ser más como ella.

Quietud.

Ayer, cuando iba en el metro,  leí una historia que me hizo reflexionar sobre el objetivo final de nuestra vida,  ese gran objetivo que la mayoría queremos: vivir en paz, con tranquilidad. 

La historia es la siguiente:

“El pescador”

《Un hombre adinerado pasaba sus días pescando en el lago contiguo a su mansión.  Cada vez, veía en aquel lugar a un hombre muy pobre que vivía en una choza tambaleante. Pescaba con un palo y una cuerda. Lo hacía casi una hora;  pocas veces conseguía más de dos pescados. Entonces,  se iba a su casa.

Los años pasaron y, frustrado de tanto meditar,  el hombre rico se acercó al pobre:

– Disculpe, por favor,  pero hemos pescado en este lugar por años,  y siento curiosidad.  Usted viene aquí diariamente,  logra pescar muy poco y luego se dirige a su casa. Sólo me pregunto por qué no permanece un poco más de tiempo. 

– Mire- continuó- si usted se queda cada día una o dos horas más,  podría vender en la ciudad el pescado que le sobre. Conseguiría dinero suficiente para adquirir una vara mejor,  y así tener una pesca considerable. Tal vez pueda hacerse con un bote y una red. Pescaría más aún,  y hasta contratar otro hombre y un bote adicional. Pronto no tendría que estar todo el día en el agua,  sino que llegaría a ser dueño de una gigantesca compañía,  la cual le reportaría gran cantidad de dinero.  Entonces,  fácilmente podría pasar sus días pescando solo, el tiempo que desee, haciendo lo que le place y sin preocupaciones. 

– Pero señor,  no entiendo -dijo el hombre pobre-,¡eso es precisamente lo que hago!.》

La raíz de todo mal es el amor al dinero. 

Hay una canción de Marcos Vidal que dice: ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si su corazón no ha conocido el reposo verdadero? 

No sabía cómo titular este post, pero creo que la palabra más acertada es Quietud.

Lo que aprendí del 2016!

​ La verdad es que mi año empezó bastante mal, muy mal (En el amor, más bien, la pérdida del amor) que me enseñó que las cosas pueden cambiar de un día para otro, o de la mañana a la noche, como me pasó a mi. Asi que es mejor disfrutar lo que se tiene en el momento.
Aprendí que debo enfocar toda mi energía en vivir lo más feliz posible.

Aprendí que tengo muchas personas fantásticas a mi lado, que me quieren y me apoyan.

Amigos maravillosos que se ríen a carcajadas con mis ocurrencias y locuras, a los que amo de verdad.

Aprendí que soy mucho más fuerte de lo que creía, y que llevo dentro la fuerza, la energía y la luminosidad del mismo sol.

Aprendí que los nuevos comienzos son interesantes, y que hay que vivir cada etapa con la emoción correspondiente.

Aprendí, más bien recordé, que se puede reír en medio del dolor, porque no hay mal que cien años dure.

Aprendí que el tiempo vuela, y no es renovable, así que tengo que disfrutar con mi princesa, ella es el motor que me mantiene rodando.

Aprendí que puedo comerme el mundo, solo debo tener ganas de hacerlo.

Y recuperé mi fe, la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve, y la verdadera fe llama a las cosas que no son como si fueran.

Aprendí a reactivar mi fe, y todo está bien. 

Como dice un amigo mio, cada pequeña cosa va a estar bien.

Se puede tener paz en medio de la tormenta.

Aprendí a arriesgarme un poco más (este vestido llevaba más de un año en mi armario), y me prometí recuperar mi espontaneidad perdida, la pasión perdida y la certeza de que todo me va a ir bien.

He recuperado mi visión, y aprendí que puedo ser la mujer que quiero ser, y voy de camino… Mucho me queda.

Diez cosas que…

En el grupo de bloggers de Facebook se ha dado ésta idea para escribir un post. En realidad,  se trata de diez cosas sobre mí,  pero he querido hacerlo de esta manera me voy a dormir relajada y encantada! 

Diez cosas que me encantan:

1- Comer a todas horas y casi de todo.  Comida mexicana, sushi, comida dominicana, tapas, bocadillos,  helados… la lista es interminable (lo que no me gusta lo pondré en la lista de las diez cosas que no me gustan). 

Creo en el arte de disfrar de una buena comida, y en buena compañía,  creo que compartir mesa con alguien puede ser una gran experiencia,  y una manera de conocelo, y es un medio de socialización. También leí hace muchos años, que las personas con buen apetito se enfrentan a la vida con más ganas y más pasión.

2- Viajar, no importa el destino, si puedo, voy. Me da igual si está en el pueblo siguiente o en otro continente, la curiosidad que siento es ilimitada, y me llena de vida. Ademá es una experiencia que te permite crear vínculos con otros, por no hablar de los beneficios para la salud.

3- Leer, aunque últimamente sólo leo libros  de Sarah Lark, y cuentos… con los de Lark he viajado a Nueva Zelanda, y he vivido historias maravillosas, he conocido familias entrañables, y personajes elaborados con una perfección magistral. Me cuesta mucho frenar cuando empiezo a hablar de Sarah Lark, quizás en vez de generalizar “leer”, debería poner: Me encanta Sarah Lark y todo lo que ha escrito.

4- Reflexionar, es algo que a muchas personas puede resultarles aburrida, pero a mi me encanta, tomar unos minutos para reflexionar, examinarme y detectar en qué área puedo mejorar, o qué cosas puedo cambiar para tener resultados distintos. Es algo que me gusta.

5- Rodearme de personas agradables con las que reír, hacer cualquier momento inolvidable. Esa es mi pasión, estar feliz y que se note en todo momento y en todo lugar. Iluminar a mi paso.

6- Nadie lo diría, pero disfruto como una cría con las pelis de súper héroes, lo disfruto mucho, mis amigos dicen que mi parte freake es alucinante! Pero también me encanta ir con mis amigas a ver esas comedias románticas con palomitas y muchas chuches, y las pelis de Tarantino, donde casi sientes que la sangre te salpica, e ir con mi hija a ver pelis de dibujos (y de cómics, mejor que aprenda lo que es bueno, cuanto antes, mejor) y luego comentar la película mientras cenamos. Me encanta el cine en general, pero si es con buena compañía, mejor.

7- Me encanta tomar el café en la cama, y si me lo traen, mejor, ya lo sé, parece que nací para dejárme querer. Me encanta el café, y no quiero vivir sin él. Hay un post de facebook, que rueda por ahí, que dice, el agua es la sustancia más importante para el ser humano, porque sin ella no se puede hacer café. Bueno, algo así dice.

8- Me gusta escuchar, puedes contarme lo que sea, te escucho.  Desde historias apasionantes hasta lo que has hecho o has pensado, me gusta escuchar tus planes, tus metas, tus logros, tus sueños, tus motivaciones. Donde compras la ropa o ese restaurante tan rico.

9- Hablar y hablar, de libros, artículos, pelis, tiendas, belleza, complementos, eventos, estudios, etc…

10- Soñar. No lo puedo evitar, soy una soñadora nata. Más de una vez he tenido que despertar de golpe y enfrentarme con la realidad, más tirando a pesadilla que a sueño; pero ni siquiera todos los obstáculos que he tenido que saltar me han quitado la capacidad de soñar y luchar por mis sueños. No hay nada imposible si puedes creer.
Ahora te toca a ti… qué cosas te encantan?!

Días de cambios

Hace tiempo me compré el anillo del antes, en un mercadillo de navidad en el centro de Barcelona,  iba con mi amiga Nara; recuerdo que estaba feliz porque iniciaba una nueva etapa en mi vida. 

A veces tenemos la tendencia,  al menos yo, de relacionar objetos con vivencias y con personas,  se quedan ancladas en mi cabeza, y rápidamente me trasladan a ese lugar, momento o compañía.  Con el anillo del antes, me pasa lo mismo, pertenece a un ciclo que estoy cerrando,  y mira que me encanta, pero ese período está ya cerrado.  

Utilicé una técnica de coaching para sustituir el viejo recuerdo del ciclo pasado por un nuevo recuerdo que me une a mis metas y objetivos del futuro. 

Son días de cambios,  conozco personas que en enero han hecho cambios que han marcado todo su año, y han sido positivos en casi todos los casos. 

Yo misma,  el primer día del año que fui al gimnasio, me atreví que a usar una maquina que no había usado antes por vergüenza o por pereza. 

Empieza nuevos días,  nuevos meses y nuevos cambios.  Arriésgate sin miedo y ve a por tu futuro!